martes, 7 de junio de 2016

HOY COMIENZA UNA NUEVA BATALLA

HOY COMIENZA UNA NUEVA BATALLA


Por mas de catorce años la ansiedad ha sido mi peor enemigo y me mejor amiga,  mi querido lector, si decides quedarte hasta el final de este relato, entenderás por que hoy me encuentro ante un nuevo comienzo un génesis del que serás testigo si decides acompañarme.

 En los inicios de mi tomentosa relación con la ansiedad y su amigo inseparable y profundamente odioso el pánico, vivía sola con mi pequeña hija de tres años, fui madre soltera, era tal mi convencimiento de que una mañana amanecería muerta, que entrené obsesivamente a María, le enseñé a marcar números de teléfonos, a abrir la pesada puerta del apartamento para pedir ayuda a los vecinos y paso a paso, como reaccionar ante una emergencia "si a mamá le pasara algo". Si no tienes ansiedad querido lector, te parecerá una locura, pero si la has padecido, tal vez, me entenderás. Los días eran horribles, trabajaba como profesora de música de niños pequeños, la mayoría del tiempo con una insoportable taquicardia, pero gracias a mi juventud, lograba sobreponerme. No así, las noches eran mucho mas difíciles de aguantar, mi corazón latía con tal fuerza que parecía querer salir corriendo de mi pecho para habitar en alguien mas sosegado que lo dejara descansar; respirar, era una tarea titánica, pero mas imposible aun era detener el maremar de imágenes que pasaban por mi mente, especialmente aquella de película  de terror en la que una pequeña niña se levanta en la mañana y por mas que trata de que su mamá despierte, no lo logra, y a pesar de su cortísima edad debe ver el cadáver de su madre, escena que gracias al cielo no sucedió.

Mi mejor amigo, diocidencialmente (pues no creo en la coincidencias) psicólogo de profesión, trató por todos los medios de explicarme cual era mi patología, solía decirme "tienes miedo al miedo" frase , que en ese momento podría haber estado en ruso y habría entendido lo mismo, lo único que logró fue  que yo aceptara ir donde un colega suyo para que me atendiera, gracias a esta terapia que duro mas o menos año y medio logré mitigar un poco los síntomas de mi padecimiento y estar los siguientes dos años en relativa calma, digo relativa por que una vez la ansiedad te encuentra ya no se irá del todo, pero no te preocupes querido lector, llegará el momento en que en vez de ser un gigantesco monstruo, se habrá convertido en una pequeña pero muy fiel mascota.

No quiero relatar aquí mis muchas crisis, mis innumerables ataques de pánico, mis luchas por no permanecer medicada, ni mis ires y venires de la mano de la ansiedad y sus ecuases, tan solo te diré, que nuestra amiga en común no te quiere destruir, es solo que vio en ti la fuerza suficiente para soportarla, ella solo te quiere hacer mejor, quiere sacar ese luchador que hay en ti, pues la única manera de combatirla es mirándola a los ojos y sosteniéndole la mirada a pesar de que sientas que tu final se aproxima.

Ahora entremos en materia, hoy por hoy, es muy poco lo que la ansiedad puede hacer en contra mio, pero últimamente se ha estado burlando de mi, por que aunque ya no soy tan joven como cuando nos conocimos, también estoy muy lejos de ser una mujer vieja, digamos mas bien que estoy en la pre-adolescencia de la edad adulta, pero mi amiga, aquella que tanto he mencionado hoy, me quiere ver encarcelada y subyugada por un cuerpo que no es el mio, que ya no reconozco, que no me agrada, con el que peleo todos los días hace ya un tiempo. Ella, se ha encargado de hacerme de nuevo una mujer con miedo, pero te preguntarás cuando y como es que ese miedo se manifiesta en ahora? mi amiga me había prohibido hasta hoy poner mi cuerpo en acción mediante cualquier esfuerzo físico, por lo tanto ni pensar en hacer ejercicio y para completar me ha convencido de que debo comer todo el tiempo para sentirme bien, cada vez que me expongo a algo tan humano como el hambre, ella se enfurece y arremete contra mi, me hace sentir que no soportaré y yo como una estúpida servil salgo corriendo a complacerla para calmar su ira en mi contra.

Pero hoy después de muchas pequeñas luchas, de muchos intentos fallidos, de buscar muchos caminos fáciles para recuperar mi vida, he decidido mirarla de nuevo frente a frente, me he montado en aquella máquina que he odiado por años y he comenzado a pedalear con fuerza, lo he hecho por una eterna hora, en la que aquella desgraciada me ha hecho sentir la muerte de nuevo, y en la que a ratos me ganaba y yo le seguía el juego, llevando mis dedos indice y medio a mi garganta para cerciorarme que mi corazón latía, he sentido de nuevo esos dolores en el pecho, pero allí me quedé pedaleando como una loca testaruda, creí por momentos haberla vencido de nuevo, pero no,  ella se enfurece cuando la desobedezco, lo peor vino cuando terminó el ejercicio, sentí desfallecer, la luz del sol que entraba por mi ventana era insoportable, mis piernas parecían haber perdido sus fuerzas, me senté en el piso y lloré, pues después de tantos años de lucha permitirme una cita con el pánico es imperdonable.

Hoy te escribo mi lector para que si deseas, me acompañes en esta nueva lucha, mañana pienso mirarla de frente a la cara y pedalear con mas ahínco y luego de cien o de mil días pedaleando, estoy segura seré tan fuerte, que mi amiga, se sentará derrotada una vez mas a mi lado para verme triunfar, recuperaré lo que he perdido, me liberaré de esta cárcel en la que hoy vivo y saldré airosa y tu, me habrás acompañado por este camino y sentiré que seas quien seas no te habré fallado, aun más tal vez y solo tal vez te habré inspirado para mirar tus miedos a la cara y para gritarles que tu eres mas fuerte, sean cuales sean, si yo logró triunfar te mostraré que si se puede y triunfaras también.

1 comentario:

  1. Como con cualquier adicción, la ansiedad se debe enfrentar un día a la vez. Ánimo y mucha fuerza, no estas sola.

    ResponderEliminar